Asfalto - Inevitable e inesperado


Efectivamente puede parecer, y lo es, paradójico aunar estos dos adjetivos (inevitable e inesperado) para calificar a la misma cosa, en el mismo momento.

Pero, para quienes conozcan la trayectoria, biografía, discografía y vicisitudes de la banda a la que se aplican, Asfalto, quizás den una oportunidad a esta incoherencia.

Asfalto vuelven al circuito musical. Y no voy a entrar a enrrollarme en quienes era, como se fueron, y que han hecho todo este tiempo. Para eso está www.grupoasfalto.com.

A donde quiero llegar es a por qué han vuelto y, sobre todo, de que manera. En mi opinión de la única manera que lo podían haber hecho, de la mano de su líder ("Persona a la que un grupo sigue reconociéndola como jefe u orientadora." RAE dixit) Julio Castejón.

Julio, gran MÚSICO, y al menos igual persona, mantuvo en pie la dificil nave ante todo tipo de vicisitudes, nadie luchó y creyó como él lo hizo en aquello. Cierto es que hubo otros que en mayor o menor medida tuvieron musicalmente que ver en la trayectoria de la banda, pero todos abandonaron en unas u otras circustancias. Salvedad del bueno de Jorge G. Banegas (el mejor socio creativo de Julio) y de Enrique Cajide que, a falta de poder aportar más musicalmente, siempre se mantuvo como un firme apoyo humano. Ambos han dado su beneplácito al retorno.

Durante los años que han pasado desde la última actuación de Asfalto (1995) Julio se ha dedicado a otras actividades que le han dado de comer a él y su familia.

Quizá llegó a pensar que podría vivir sin crear canciones y subirse a los escenarios pero, evidentemente, no era así. Y no tardó ni tres años en volver a formar una banda para ello.

No quiso emplear el nombre de Asfalto, le pareció que estaba descansando en paz y no había por qué molestarlo, y se lanzó en solitario junto a una sólida banda de acompañamiento, "Los Trípodes".

Durante 8 años realizó numerosos conciertos y grabó dos discos, "¿Hay alguien ahi?" y "El corazón de la manzana". Las actuaciones dejaban claro que quienes iban a verle, en realidad, iban a ver a Asfalto. Los discos, que el espíritu de la banda seguía vivo en sus creaciones.

Seguramente Julio lo apreciaba también, pero se resistía e incluso se esforzaba en negar la evidencia.

Quizás por ello, terminada su relación musical con "Los Trípodes", en 2007 quiso inaugurar una nueva fórmula, integrarse en una banda en la que él fuera uno más, no apareciera su nombre y, por lo tanto, ninguna conexión, a priori, con Asfalto.

La realidad es que el efecto ha sido totalmente opuesto. El público ha seguido reclamando en él el espíritu de Asfalto, y en el seno de su nuevo grupo ha vuelto a ejercer de alma mater tanto en lo creativo como en lo organizativo. Y es que, pese a que Asfalto siempre fue, y es, una sociedad tácita y una democracia pura, la figura de Julio inspiraba la confianza y el respeto de la cabeza visible que todo grupo humano debe poseer.

Huir de la sombra de Asfalto ha sido para Julio como huir de la propia sombra. La historia ha demostrado que nadie es más Asfalto que él. Que quizá en un diccionario de sinónimos no aparecerá "Julio Castejón" al lado de la palabra "Asfalto", pero perfectamente podría.

Y es que, más de 20 años pueden parecer mucho o poco tiempo, depende de como se mire, pero todo ese tiempo defendiendo, amando, trabajando, creando y llevando un nombre, es mucho.

Así pues 2008 nos trae a Julio de nuevo con Asfalto, y como debe de ser, con nueva gira y nuevo disco. La música española no se puede permitir la ausencia de una persona como él y una banda como la suya.

Disfrutemoslo pues.

Toda la información en: www.myspace.com/grupoasfalto