miércoles, 29 de marzo de 2017

Asfalto - Crónicas de un tiempo raro (2017)


Puede que éste sea el lanzamiento que de un modo más paradigmático defina la etiqueta de los “Asfalto del siglo XXI” que Julio Castejón abandera desde que revivió el mítico nombre hace más o menos una década.

Porque sí, efectivamente este disco refleja cualidades clásicas en la formación: armonías, melodías y desarrollos que recuerdan a lo mejor de su discografía, pero que en esta ocasión mezclan con sonoridades, arreglos y estructuras absolutamente actuales.

Asfalto vuelve a erigirse en la equiparación estatal de las mejores bandas internacionales contemporáneas a ellos: Pink Floyd, Toto, Yes ó Supertramp (de hecho en el primer single colabora encantado el mísmisimo John Heliwell), pero mostrando tener los pies en el suelo de 2017 con matices que recuerdan a grupos como Radiohead, Muse o Sigur Ros.

Seguro que en esta sólida fusión tienen mucho que ver las aportaciones de los actuales Asfalto: Arturo García, Nacho de Lucas, Pablo Ruiz, y, sobre todo, Paul Castejón, que no sólo aporta labor vocal, compositiva y multiinstrumental, sino que se erige en productor de la obra sacando un sonido brillante, con matices y contrastes.

Continúan, como no podía ser de otro modo, con ese carácter urbano pero de mirada universalista que los convierte en cronistas de situaciones, sentimientos, sensaciones e historias de su tiempo. Tiempo que, a día de hoy, han decidido calificar de “raro”, y que nos acerca a la crítica social, a la violencia de género, a la soledad impuesta, al existencialismo...

Seguramente no es el disco que sus seguidores más conservadores querrían, ni un disco que vaya a calar entre los oyentes de lo más “actual” que carezcan del inmenso bagaje que atesora Asfalto, lo cual les sitúa, una vez más, en una tierra de nadie que, lamentablemente, les seguirá privando de un reconocimiento masivo pero que convierte en privilegiados a todos aquellos oídos que se acercan a su música.

Disculpenme quienes buscaban un análisis descuartizado de cada pieza, para eso seguramente dispongan de otras críticas, o de la opción de escuchar el disco y juzgar por ustedes mismos. Yo les recomiendo esto último.

martes, 23 de septiembre de 2014

Asfalto - El color de lo invisible (2014)



Asfalto vuelve a ser noticia con el lanzamiento de su nuevo disco titulado "El color de lo invisible". La banda liderada por Julio Castejón, presenta renovada formación: los experimentados José Guereñu "Gere" (bajo y voz), Arturo García (Batería y voz), Nacho de Lucas (Teclados) y la incorporación, parece que definitiva, del multiinstrumentista (e hijo de Julio), Paul Castejón.

El estilo que Asfalto nos presenta en este lanzamiento no tiene casi nada que ver con el de ninguno de los anteriores discos de la banda: se trata de un pop, en ocasiones más jazz, en otras más soul, muy alejado del sonido más urbano de sus comienzos, del rock más musculoso que facturaron en los 80, e incluso de las pretensiones sinfónico-progresivas que asomaron en toda su trayectoria y que se hacían patentes en su último lp "Utopía".

Si tratamos de encasillarlo podríamos encontrarle acomodo en un supuesto punto localizado entre los dos primeros discos en solitario de Julio Castejón: "¿Hay alguien ahi?" y "El corazón de la manzana", pero sin alcanzar los elevados niveles intimistas del primero ("Héroes anónimos", "Condición genética"), y sin creaciones tan sublimes como las que trufaban el segundo ("Vidas paralelas", "El viejo del spray"). Ni tan siquiera es continuación lógica de "Via cortada al paraiso", el último de Castejón, un elepé con momentos más álgidos creativamente. De compararlo con algún lanzamiento anterior de Asfalto, señalaría sin dudarlo el "Sólo por dinero".

Los temas facturados, e incluso interpretados, por "Gere" y "Arturo", rompen en cierta medida la monotonía vocal, pero no así la sensación general del disco.

Entre sus contras: una producción algo plana, falta de arreglos sorprendentes o desarrollos arriesgados, unas estructuras algo simplonas y cierta tendencia cadenciosa en temas que soportarían y agradecerían una mayor dosis de vitamina sonora.

Sus pros: un sonido nítido y brillante (aunque insisto, algo plano), preciosas historias contadas al más puro estilo Julio Castejón, y unas piezas que, pese a sus taras o carencias, mantienen un nivel medio más que aceptable dentro del panorama actual.

En resumen, un nuevo Asfalto completamente diferente a todos los anteriores, más pop, muy relajado e intimista, que se siente cómodo abrazado a la sencillez, y que te hará disfrutar si eres adepto a la vertiente más sosegada y pausada del grupo, pero que te dejará un poco frío si buscas algo más...

Ese “algo más” que destaca a Asfalto sobre el resto.

sábado, 29 de marzo de 2014

Elefantes - El Rinoceronte (2014)



El retorno de Elefantes (a quien le interesen los pormenores de su ida y su vuelta seguro que ya sabe todo lo que hay que saber, y a quien no... pues eso) se cimenta en la solidez y sinceridad que siempre les caracterizaron como banda, armas con las que espantaron ciertas voces ignorantes que creían ver en ellos un producto prefabricado cuando aparecieron en la escena mainstream con “Azul” bajo el amparo de Enrique Bunbury.

Vuelven para quedarse y para funcionar engrasados en todas las parcelas y, prueba de la autenticidad del retorno, es el disco con el que se presentan de nuevo 8 años después de sus últimos conciertos y el lanzamiento del directo-recopilatorio “Gracias”.

“El Rinoceronte”, curioso título que da nombre a este nuevo disco, está producido por Santos & Fluren (Ivan Ferreiro, Sidonie, Love of Lesbian, Supersubmarina, el propio Shuarma…) y nos presenta a unos Elefantes en buena forma, revitalizados, actualizados, pero manifiestamente orgullosos de su legado.

Escuchando el disco uno advierte quienes han sido, sus características temáticas quedan reflejadas, la personalísima voz de Shuarma les identifica, pero tanto o más lo hace la guitarra de Hugo Toscano, suena igual, se mueve igual, inundando las canciones con una personalidad sonora única y marca de la casa. Pero también se advierte quienes son en la actualidad y el punto de partida de esta nueva era, existe una evolución lógica, un bagaje, y una madurez que ya se atisbaba al final de su anterior etapa.

Encontramos piezas que encajarían como un guante en Azul (“10000 formas”), La forma de mover tus manos (“Escuchar al viento”), o Somos nubes blancas (“Ya no hay nada más que hacer”); también nuevos sonidos y arreglos que enriquecen y actualizan su propuesta (“No me busques”), y algún experimento, como el tema que cierra y da nombre al disco, un “Rinoceronte” tan peculiar, tan oscuro, tan diferente, que yo lo usaría como apertura para los directos sin dudarlo.

sábado, 3 de octubre de 2009

Vetusta Morla - Un día en el mundo (2008)


"Ven Capitán Trueno, haz que gane el bueno" cantaban Asfalto allá por el 78. Obviamente aquello era un metafórico grito a la desesperada en busca de algo o alguien que pudiera cambiar el desastroso devenir de la humanidad, algo que ya era palpable desde la urbe de aquel entonces. La grandeza de aquel estribillo es que podía ser extrapolado a cualquier faceta de la vida.

Y por fortuna para todos a veces ocurre, en ocasiones el triunfo, el éxito es logrado por quien aúna talento y trabajo para merecérselo, al menos, como el que más. Y todo ello sin el apoyo de las grandes compañías, sin grandes campañas, sin hacer de una obra de arte un mísero producto indistinguible de un florero.

En todo ello seguramente incida en cierta medida el factor suerte, un poquito de "estar en el momento preciso en el lugar adecuado", pero, aquí no hay nada de casualidad. Si hubiera un poco de inteligencia en la industria musical del país del toro y la pandereta, Vetusta Morla deberían ser los próximos abanderados del pop español.

"Un día en el mundo" es un disco compuesto por maravillosas canciones, doce en concreto, todas ellas cautivadoras desde la primera audición, pero repletas de contenido, sustanciosas, llenas de matices, de detalles, que posibilitan saborearlas y redescubrirlas en cada nueva escucha.

En ellas encontramos pop, rock, canción de autor, incluso cierto sinfonismo moderado, todo ello bajo una atmósfera independiente y llevado a un terreno profundamente propio que encuentra su mayor rasgo distintivo en la atrayente y peculiar voz de Pucho. Los arreglos tan ricos y diversos no desvían la atención de lo realmente importante en este disco: las canciones. Es tarea casi imposible tratar de destacar una pieza sobre el resto con criterios minimamente objetivos y sin sentir que corres el riesgo de que te crezca la nariz.

Pese a lo heterogéneo del contenido la calidad de las canciones y el sonido personal de la banda convierten el total en una obra coherente y perfectamente hilvanada. Ciertos detalles hacen pensar en Radiohead, Coldplay e incluso La Vacazul como posibles referentes. Algo que sólo evidencia que en la música está todo, o casi, ya inventado.

Su música transmite profesionalidad, trabajo, horas de ensayo y composición, de rodaje, de aprendizaje, de superación, de inspiración, de perfeccionismo, de un colectivo que cree en lo que hace y trata de hacerlo lo mejor posible, en definitiva, de arte en su máxima expresión. De quien cree que la musas son más generosas ante el esfuerzo. Letras inteligentes, cargadas de contenido, con cierta dosis de intelectualidad y que dan la espalda a temáticas burdas, anodinas y superficiales.

Algunas críticas les tildan de pretenciosos o de un carácter excesivamente cadente. Será por la cierta y evidente realidad de que la perfección no existe. Aún así, si acostumbrara a poner notas numéricas en mis valoraciones, sin dudarlo, les daría un diez. Se lo merecen.

martes, 29 de septiembre de 2009

Fito & Fitipaldis - Antes de que cuente diez (2009)


Continuista, poco arriesgado, incluso previsible. Así resulta el nuevo disco de Fito & Fitipaldis. Uno no sabe si está escuchando una nueva grabación o la continuidad del anterior elepé. Misma sonoridad, mismas intenciones. Son hermanos gemelos. No soportarían el juego de "las siete diferencias". Incluso el señor Cabrales repite gorra en la imagen de la portada.

El disco se despereza pronto con el típico single de Fito, de título homónimo al disco, "Antes de que cuente diez", cuyo momento álgido es una demostración de calidad y buen gusto a la guitarra que lamentablemente se desvanece rápido en un fade out. La fórmula del éxito se repite en "Que necesario es el rock&roll", con un final prolongado como si de un directo se tratase, y en la versión de "Todo a Cien", original de La Cabra Mecánica, que Fito lleva a su terreno.

"Tarde o temprano" le acerca al rock sureño y al sonido más enérgico de los primeros M-Clan o los más actuales Sol Lagarto (Aunque la sucesión de acordes iniciales recuerdan al "Vallecas 1996" de Topo). Se adentra en el terreno baladístico con "Catorce vidas son dos gatos" (al estilo de "Soldadito Marinero" pero con un estribillo menos efectivo y una duración excesiva), "Conozco un lugar" y el blues más crudo de "Que me arrastre el viento". Incluso se atreve con una instrumental, "La cuisine de Bernard", gustosa pero relegada a cerrar el disco.

"Los huesos de los besos" evidencia que el medio tiempo es el terreno mejor abonado para plantar la música del líder de los Fitipaldis. Es perfecto para aunar sus posibilidades e intenciones y le desencorseta de cualquier sospecha de premeditación al alejarlo del rock que complacería a viejos fans, del pop dirigido al gran público y de la típica balada. Y en donde la simplicidad, la canción desnuda resulta más lucida, a la vez que los arreglos brillan más.

La apolínea y poética verborrea de Fito peca de un tratamiento en muchas ocasiones excesivamente pubescente. Encontraría mayor coherencia en una lírica más canalla, mordaz, ácida o metafórica, y en unas temáticas prosaícas y maduras más acordes a un músico veterano.

La banda suena compacta y compenetrada, con una remozada pero sólida base rítmica, unas guitarras amables, inteligentes y bien tocadas, y unos organos y metales perfectamente alojados en las canciones. Todo esto no resulta nada extraño estando Carlos Raya a los mandos en el estudio.

Pese a sus contras y gracias a sus pros "Antes de que cuente diez" resultará un soplo de aire fresco y una lección de buen hacer en las radiofórmulas y listas de ventas. Aunque a un músico de su trayectoria y posibilidades habría que exigirle cierta evolución, experimentación o novedad. Suena a re-make. Agrada y entretiene pero no entusiasma. Una pena.

miércoles, 26 de agosto de 2009

Sidonie - El Incendio (2009)


Un disco basado en el amor, así lo han definido sus propios creadores y así queda patente con poco indagar en su contenido.

Curiosamente una década después de que otra banda barcelonesa, Elefantes, dedicase la totalidad del cancionero de una obra al universal y recurrente leitmotiv del amor y el desamor. Aquel disco se tituló "Azul" y éste que nos ocupa "El incendio". Son evidentes las distinciones sonoras entre estos dos grupos, pero también comparten importantes puntos tangenciales. Además de su origen y la coincidencia de dedicar un disco entero a una misma temática, ambas bandas cabalgan entre una ética y estética indie, pero unas posibilidades e intenciones casi mainstream. Seguramente Sidonie hayan sido herederos de Elefantes como banda pop-rock nacional con calidad y personalidad pero capaces de llegar a un espectro amplio de público de todo tipo.

El contenido del disco es un catálogo que narra y expresa las sensaciones que se producen en las diferentes situaciones provocadas por el cariño, el deseo y, en definitiva, el amor. Momentos de cordura y sosegada sobriedad frente a otros de hipérbolica ebriedad, de cadente pesimismo frente a ilusión poética. Ninguna caída al pozo de la sensiblería. Acertadas melodías y estribillos mortalmente efectivos como un disparo al corazón. Magnífico equilibrio entre ritmos movidos y piezas más relajadas, entre la sencillez del pop y los magníficos arreglos que adornan y engrandecen los temas. Pop sincero y de calidad. En la línea marcada por "Costa Azul" pero con una pizca más de pulsión sonora y lucidez creativa. Una banda que derrocha credibilidad en sus trabajos discográficos y sobre los escenarios.

El disco genera sensaciones enfrentadas. Roza la amargura pero deja un sabrosisímo regusto dulzón. Emociona hasta tocar la fibra, pero invita a moverse y bailar alegremente. Es como esos postres elaborados, que te piden repetir sí o sí. Bon apetit.

martes, 7 de julio de 2009

Asfalto - Grabación CD+DVD en directo


VIERNES 3 JULIO - AUDITORIO PILAR BARDEM

Todo importante acontecimiento va precedido de una gran dosis de expectación, de incertidumbre, de previsiones cargadas de optimismo, o de todo lo contrario. Para la grabación del primer directo oficial de los míticos Asfalto surgían multitud de interrogantes. Quienes no habían visto en directo a la actual formación albergaban dudas sobre el estado de forma de Castejón y las capacidades de los nuevos integrantes. Los adeptos más fidelignos elucubraban sobre el posible planteamiento de la banda ante un evento tan especial. ¿Quienes serían los invitados? ¿Que sorpresas albergaría el repertorio seleccionado?. Incluso la propia banda y los implicados en la grabación admitían cierta inquietud, pese al perfeccionismo y cuidado con el que Asfalto siempre ha tratado sus proyectos.

Poco a poco las dudas se fueron disipando, como la de si serían capaces de llenar un teatro con capacidad para 1000 personas. Un teatro moderno que, pese a los temores de algunos, no fue impedimento para que quien quisiera se levantase a bailar y, el que no, se quedase en su asiento disfrutando del recital sin perder visibilidad alguna. Teatro lleno y primeras dudas resueltas.

A continuación, uno tras otro, se fueron sucediendo los emotivos momentos que darían forma a una de las noches más especiales del rock español. Desde el comienzo con "Utopía Suite", con la banda sonando siempre impecable, todos los instrumentos incorporados para la ocasión y que engrandecieron las canciones sin hacerles perder un ápice de su identidad (violín, flauta, trompeta, trombón, saxo...), un repertorio perfectamente seleccionado, los coros de las hermanas Estevez en "Nunca está de más" y "Nada, nadie, nunca", el poderío vocal exhibido por Raúl Santana (Magistral en la interpretación de "Prisionera enmarcada"), el impresionante nivel al que rayaron Viti, Pollo y Carlos, la absoluta comunión entre la banda y un público plenamente entregado (con momentos álgidos en "Más que una intención" y "Días de escuela"), la mágica intervención de Jorge G. Banegas para marcarse un medley de repertorio clásico de Asfasto al piano e interpretar junto a la banda "El viejo", la colaboración de cantidad de músicos en "Lo que el viento no se llevó", y, sobre todo, la exquisita sensibilidad con la que manejó las riendas el señor Julio Castejón.

Al final todo eran rostros de satisfacción, el grupo había saldado su deuda histórica de sobresaliente manera, y el público sonreía consciente de haber sido partícipe de un acontecimiento único y especial. Como rezaban las camisetas realizadas para la ocasión: "Yo estuve alli".

Al fin... dudas disipadas. Al fin... vivos!!!

jueves, 14 de mayo de 2009

Zodiacs - 3,2,1 (2009)


Descaro juvenil, invitación al hedonismo, rock and roll placentero, sencillo, optimista, jubiloso, heredero del legado de Tequila, y con ciertos tics a Nacha Pop. Orgullosamente influidos por Costello y Beach Boys. Pura actitud. Una patada en los mísmisimos para productos de dudosa calaña como Pereza o El Canto del Loco, a los que no queda más remedio que sonrojarse y rezar para que su legión de fans adolescentes no descubran la verdad... la autenticidad de Zodiacs.

Estribillos pegadizos como un chicle en el pelo, melodías revitalizantes como la ingesta de un camión de antidepresivos. Anfetamina pura. Red-Bull inyectado directamente en vena. Energía electrizante. Sonido solo definible como festivo y alborozado.

Canciones fugaces pero luminosas como un destello que obligan a echar un cierre temporal a las preocupaciones y ponerse a bailar y saltar con una sonrisa de oreja a oreja. Esto es rock and roll y hay que disfrutarlo.

Leo - Títere con cabeza (2009)


Leo había dejado Saratoga siendo la referencia del heavy metal nacional. Y él como front-man y cabeza visible de la banda. Considerado por muchos el mejor vocalista del género en España. Lo hizo para centrarse en Stravaganzza, su otra banda, orientada hacia un metal mas oscuro y experimental. Lo negativo es que dejó en sus declaraciones la sensación de renegar del estilo que le había encumbrado.

Lo cierto es que Stravaganzza nunca llegó a los niveles de aceptación y poder de convocatoria de Saratoga y parece que bajo esta constatación haya decidido tratar de recuperar el tiempo perdido y cierto estatus, popular y económico, volviendo a abrazar ese estilo que abandonó y del que pareció desertar.

Sea como fuere Leo nos presenta un disco de puro heavy metal de manual, con un sonido actual, moderno, y con un repertorio digno de sus mejores composiciones en Saratoga (Él mismo reconoce que algunos de los temas fueron compuestos en aquella época). Continúa, eso sí, menos sublime en la creación baladística.

Su voz sigue igual que siempre: desorbitadamente aguda, siempre doblada, chillona y desbordante de posibilidades. Encandilará a sus viejos fans. Le rodea una banda espectacular. Se prevé una dura batalla Leo vs Saratoga. El heavy metal está de enhorabuena.

Coque Malla - La Hora de los Gigantes (2009)


Nueva andadura en solitario de Coque Malla, tras la última gira, a día de hoy, de Los Ronaldos, la banda de la que ha sido siempre referencia.

Suena honesto, coherente y correcto, dividiendo casi al cincuenta por ciento sus composiciones entre "rocanroles" de elegante macarrería en los que afila su guitarra y otras baladas y medios tiempos, más personales, intimistas, con un más marcado sonido de autor. Temáticas de superficie para las piezas más movidas, disertaciones profundas como el centro de la tierra para los cortes de mayor placidez sonora. Así sucede con la destacable dupla incial: "Hasta el final" y "She's my baby" y la ecuación se repite de forma casi sucesiva hasta el final.

"Abróchate" muestra un blues agradecido, aparece un evidente sonido "ronaldo" en "Me olvido de ti" y encontramos un guiño a "Walking on sunshine" en el inicio de "Cuidaté".

Los momentos de más destacable sosiego los encontramos en "Berlín", "Hace tiempo" o "La Hora de los Gigantes".

Un disco en primera persona del singular que nos muestra a un Coque Malla más amable que irreverente. Equilibrado, maduro, agradable de escuchar.

Lagartija Nick - Larga duración (2009)


Se trata indudablemente de una banda sin parangón directo en el panorama nacional, y es precisamente esta inclasificabilidad su gran hándicap. Podemos encontrar referencias sonoras con sus paisanos 091 o Los Planetas, pero nunca habremos de colocar a Lagartija Nick por detrás o debajo de éstos, y sí a la par. 20 años de trayectoria y una decena de discos lo atestiguan.

Puede resultar, para oídos noveles o poco iniciados, un inconveniente su sonido denso y estruendoso. Y así resulta el inicio de "De par en par", primer corte del cd. Pero las posibles dificultades iniciales se tornan pronto en un proceso de engatusamiento que empieza a hacer efecto antes de que concluya la pieza. Para el estribillo de "Cuerpo y mente" el sonido de Lagartija Nick ya se habrá vuelto adictivo.

El disco está dominado de principio a fin por ese sonido espeso y estridente marca de la casa, melodías seductoras, caracter energizante y unas letras que con un lenguaje metafórico y ocurrente abordan vivencias y divagaciones. "Sin salir" supone una de las escasas y agradables concesiones a un cierto reposo. El resto es pura adrenalina, potencia para dinamitar un edificio y velocidad para competir con un fórmula uno.

Once temas, directos y concisos. Corto como una carrera de cien metros, agotador como una maratón.

www.myspace.com/lagartijanick2010

Asfalto - Crónicas de un tiempo raro (2017)

Puede que éste sea el lanzamiento que de un modo más paradigmático defina la etiqueta de los “Asfalto del siglo XXI” que Julio Castejó...